Un tejido ondulado —que hace volantes, que se enrula, que no apoya plano sobre la mesa— tiene más puntos de los que su forma necesita. Casi nunca es culpa de la tensión y casi siempre es aritmética: el tejido crece más rápido que el espacio que tiene que ocupar, y el sobrante se acomoda en ondas.
El problema contrario existe y tiene el mismo origen: si hay menos puntos de los necesarios, la pieza se abomba, se ahueca, hace forma de plato. Es lo que en amigurumi se busca a propósito.
Si tejes en círculo: la tasa de aumento
Un círculo plano crece de forma predecible: cada vuelta debe añadir siempre la misma cantidad de puntos. Ni más ni menos, y siempre la misma. La cifra depende de la altura del punto, y la regla es sencilla: se aumenta por vuelta tantos puntos como tenga la primera vuelta.
| Punto | Primera vuelta | Aumentos por vuelta | Vuelta 4 tiene |
|---|---|---|---|
| Punto bajo (medio punto en Argentina) | 6 puntos | 6 | 24 puntos |
| Medio punto alto (media vareta) | 8 puntos | 8 | 32 puntos |
| Punto alto (vareta) | 12 puntos | 12 | 48 puntos |
| Punto alto doble (vareta doble) | 16 puntos | 16 | 64 puntos |
La razón es geométrica: el perímetro de un círculo crece en línea recta con el radio. Cada vuelta añade una altura de punto al radio, así que el perímetro crece siempre la misma cantidad. Si aumentas más que eso, sobra tejido y aparecen los volantes. Si aumentas menos, falta y la pieza se ahueca.
Esta tabla es un punto de partida, no una ley. Un hilo grueso con aguja fina o un punto muy apretado pueden pedir medio aumento de diferencia. Teje cuatro o cinco vueltas, apoya la pieza en la mesa y mira: si ya ondula a la vuelta 5, ondulará más a la 15.
Si tejes en cuadrado: las esquinas
En un cuadrado —un granny, una manta de vueltas concéntricas— todo el crecimiento se concentra en las cuatro esquinas y los lados van rectos. Cada esquina necesita exactamente los aumentos que le tocan del total de la vuelta.
Cuando las esquinas ondulan mientras los lados están planos, sobran puntos en las esquinas: una cadena de más en el espacio de esquina, o un punto extra en el grupo. Cuando pasa al revés —las esquinas se tensan y los lados hacen bolsas— faltan.
- Cuenta los puntos de un lado y compáralo con los otros tres: deben ser idénticos.
- Revisa el espacio de esquina. Si el patrón pide 2 cadenas y estás haciendo 3, cada vuelta suma cuatro puntos de sobra.
- En los granny clásicos, la esquina lleva dos grupos separados por el espacio; si acabas metiendo tres, la esquina se abre.
Si tejes en vueltas rectas: los bordes
Una pieza rectangular que ondula por los lados está ganando puntos vuelta a vuelta. La causa casi siempre es la cadena de subida: en unas vueltas cuenta como punto y en otras no, y esa inconsistencia añade uno o dos puntos por vuelta.
La otra causa habitual es tejer en el primer punto de la vuelta anterior y además en la cadena de subida. Se suman dos puntos, uno en cada extremo, y el rectángulo se abre en trapecio.
Lo cubre en detalle la guía de tejidos torcidos, que trata el mismo mecanismo desde el otro lado: cuando en vez de ganar puntos, los pierdes.
Si el borde ondula y el resto está bien
Es el caso más frecuente en mantas y cuellos: la pieza está perfecta y el borde que le rodeas hace volantes. Ahí has levantado más puntos de los que caben en el largo de ese lado.
Por los lados verticales no hay un punto por vuelta que valga para todo: depende de la altura del punto con el que tejiste. Estas proporciones son la referencia de partida:
| La pieza está tejida en | Levanta aproximadamente |
|---|---|
| Punto bajo | 1 punto por vuelta |
| Medio punto alto | 3 puntos cada 2 vueltas |
| Punto alto | 2 puntos por vuelta |
Cómo comprobarlo sin tejer el borde entero:
- Levanta 10 vueltas de pruebaAplica la proporción de la tabla solo en un tramo de 10 vueltas del canto.
- Apoya y miraSi el tramo se abre en abanico, sobran puntos. Si tira y frunce el canto, faltan.
- Corrige la proporción y anótalaSube o baja un punto cada tantas vueltas hasta que el tramo quede plano, y usa esa proporción en todo el perímetro.
Qué arregla el bloqueo y qué no
Bloquear —mojar o vaporizar la pieza, darle forma y dejarla secar— relaja las fibras y reparte la tensión. Arregla las ondulaciones leves, las que vienen de tensión irregular más que de puntos de más.
No arregla un error de cuenta. Si tienes veinte puntos de sobra en una vuelta, esos veinte puntos siguen ahí después de bloquear; solo quedan disimulados hasta el próximo lavado.
- Algodón, lino y lana responden bien al bloqueo en húmedo.
- El acrílico apenas se mueve con agua. Se le puede dar vapor, pero el cambio es permanente y aplana el punto: es irreversible, así que pruébalo antes en la muestra.
- Bloquea siempre la muestra igual que vas a bloquear la prenda, o los números de tu muestra no describen el tejido final.